sábado, junio 11, 2011

Doctrina del Infierno II

Fray Luis Caldera fue un franciscano que anduvo, allá por la época de la Conquista, enseñando las cosas de Dios a los indios mexicanos. Sólo hablaba español, entonces aguzó su ingenio para hacerse entender por los nativos: a los vericuetos de la Doctrina del Infierno se los explicaba construyendo una especie de horno, encendiendo el fuego y arrojando en su interior perros, gatos y otros animalitos. Los alaridos y gemidos de las pobres bestias aterrorizaban a los indios y les transmitían una idea bastante gráfica del Sufrimiento Eterno.

Citado por Ricard (Conquista espiritual de México, pag 194) y Johnson (Historia del Cristianismo, pag 455)

sábado, junio 04, 2011

La Doctrina del Infierno I

Cuenta Paul Johnson en "Historia del Cristianismo" (Buenos Aires, 1989, Javier Vergara Editor, pág.435) acerca de las enseñanzas del Reverendo Joseph Furniss, católico redentorista inglés que en las primeras décadas del siglo XIX escribió una serie de libros para niños, en los que les enseñaba religión; y donde la Doctrina del Infierno ocupaba un lugar destacado.
En "La visión del Infierno" educaba a los pequeños con estas amenas y clarificadoras imágenes:

"El niño está en el horno al rojo vivo. Oíd cómo grita pidiendo salir; ved cómo se vuelve y se retuerce en el fuego. Se golpea la cabeza contra el techo del horno. Apoya los pies pequeños contra el suelo. Dios fue muy bueno con este niñito. Es muy probable que Dios viese que empeoraría cada vez más y que nunca se arrepentiría y así tendría que castigarlo más severamente aún en el Infierno. de modo que Dios, en su compasión, le llamó del mundo en la niñez temprana."

sábado, abril 09, 2011

Martin Luther King

No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más preocupa es el silencio de los buenos.

domingo, marzo 20, 2011

Hernán Casciari

Mi esposa Cristina también es europea, y a todas las cosas raras que yo le cuento sobre mi juventud en Argentina las resuelve de dos maneras: o me dice ‘eres un mentiroso’, o me dice ‘eso es realismo mágico’. En el fondo odio bastante ese prejuicio. ¿Por qué si un asiático levita es yoga, pero si levita un colombiano es un cuento de García Márquez? ¿Por qué si un hindú prescinde de los ahorros de toda su vida es ascetismo, y si lo hace un argentino es corralito? Hay mucho racismo intelectual en Europa.